miércoles, 27 de junio de 2012

La sabiduría del maestro Huineng




Dajian Huineng (大鑒惠能) en chino; en japonés: Daikan Enō;  (638–713). Es el sexto patriarca de la tradición Zen y fue uno de los monjes más influyentes del Zen en China, tuvo grandes disicípulos como Nangaku (Nanyue Huáiràng) y Seigen (Qingyuan Xingsi) los cuales fueron maestros de Baso (Mǎzŭ Dàoy) y Sekito Kisen (Shitou Xiqien) respectivamente, todos ellos también grandes maestros zen.

Extractos del sutra de Huineng 


Acerca de la sabiduría


Queridos amigos, las personas del mundo originalmente tienen el conocimiento de la iluminación (bodhi) y de la sabiduría (prajna) en su interior, pero no pueden realizarlos por ellos mismos debido a la intranquilidad de sus mentes erráticas condicionadas; esa es la razón por la cual ellos necesitan un maestro para indicarles, y guiarlos a la percepción de la naturaleza esencial. Deberían saber que la naturaleza búdica es fundamentalmente no-diferente en las personas ignorantes y en las personas sabias. Es simplemente por la diferencia en la confusión y la iluminación que hay ignorancia y sabiduría.

La naturaleza esencial original es Buda. No hay Buda separado o aparte de la naturaleza esencial.

Queridos amigos, el discernimiento ve a través del interior y del exterior, penetrando con claridad y discerniendo su propia mente original. Si conoces tu propia mente original, estás fundamentalmente liberado. Si obtienes la liberación, esto es prajna samadhi, que es la emancipación del pensamiento. 




¿Qué es la libertad o la emancipación de pensamiento? Si ves todas las cosas sin que la mente se afecte o se apegue, esto es la libertad de pensamiento. Su función penetra en todas partes, sin que se apegue a ninguna parte. Simplemente purifique la mente básica, haciendo que las seis conciencias se retiren de los seis sentidos dentro de los seis campos de la data o información sin ninguna corrupción o confusión, viniendo e yendo libremente, funcionando comprensivamente sin ningún estancamiento o paralización: esto es prajna samadhi, emancipación y liberación.

Esto es llamado la práctica de la libertad de pensamiento. Si no piensan del todo, causarán que los pensamientos se detengan completamente. Esto es una limitación dogmática; esto es llamado el punto de vista prejuicioso o torcido.




Queridos amigos, aquellos que realizan el estado de libertad de pensamiento penetran todas las cosas. Aquellos que realizan el estado de libertad de pensamiento ven la región o dominio de los budas. Aquellos que realizan el estado de libertad de pensamiento alcanzan el rango de la budeidad.


Si alguien te pregunta sobre el Ser, contesta con el No-ser; si te preguntan sobre el No-ser, responde entonces con el Ser. Si te preguntan acerca del hombre corriente, responde en términos del sabio, y si te preguntan por el sabio, habla en términos del hombre corriente. A cada pregunta, responde siempre en términos de su opuesto, pues a través de este método de opuestos complementarios surge la comprensión del Camino Medio.

Dejar la mente en blanco, no pensando en nada, forzando el cese de los pensamientos, esto es una estupidez. Los pensamientos vienen y se van por su cuenta, pues a través del buen uso de la sabiduría no bloqueamos nada, y este es el verdadero método de concentración a través de prajna [la sabiduría intuitiva], que es la liberación natural y espontánea. Así es como se lleva a cabo la práctica del wu-nien o práctica del no-pensamiento".


Acerca de zazen


En esta escuela, la meditación sentada, básicamente no fija la atención en la mente y no fija la atención en la pureza. Tampoco es inmovilidad. Si ustedes hablan de fijar la atención en la mente, la mente es básicamente engañosa; porque conocemos que la mente es una ilusión es que no hay fijación en la atención. Si hablas de fijar la atención en la pureza, la naturaleza esencial de las personas es originalmente pura; son los pensamientos falsos lo que cubren la realidad como tal – simplemente no tengan ideas falsas, y la naturaleza esencial es pura en sí misma. 


Si activaron la mente para fijar la atención en la pureza, ustedes crean la ilusión de pureza. La ilusión no tiene lugar; la fijación es ilusión. La pureza no tiene forma; si defines una forma pura como meditación, el hecho de invitar y recibir este punto de vista obstruirá tu propia naturaleza original, y estarás sujeto al cautiverio por la pureza. 


Queridos amigos, si van a cultivar la inmovilidad, cuando vean a las personas, simplemente no vean a las personas como correctas e incorrectas, buenas y malas, falsas y problemáticas; entonces su propia naturaleza esencial será inmóvil. 


Queridos amigos, las personas ilusas pueden lograr la inmovilidad física y sin embargo, en el momento que abren sus bocas, hablan acerca de lo correcto e incorrecto de los otros, de la fortaleza y la debilidad, de lo bueno y lo malo. Ellos se apartan del camino. Si ustedes se aferran a la mente o a la pureza, esto obstruye el camino. 


Queridos amigos, ¿qué significa el término meditación sentada? El estar despegado de las apariencias externas se llama meditación; el estar libre de perturbaciones internas se llama concentración. Si ustedes están fijando la atención externamente en las apariencias, su mente está perturbada en el interior; si están desapegados de las apariencias externas, entonces la mente no está perturbada. 




La naturaleza esencial original es inherentemente pura y espontáneamente concentrada; es sólo por el pensar acerca de los objetos que uno se llega a perturbar. Si ves todos los objetos sin que tu mente se llegue a perturbar, esto es la verdadera concentración. 


Queridos amigos, el estar despegado de las apariencias externas es meditación, el no estar perturbado interiormente es concentración. La meditación exterior con la concentración interior se le llama meditación concentración. La escritura sobre los preceptos para los bodhisattvas dice, “Nuestra naturaleza original es inherentemente pura.” Queridos amigos, vean por ustedes mismos la pureza de la naturaleza esencial original en cada instante del pensamiento, cultivándose ustedes mismos, practicando ustedes mismos, y logrando la budeidad por ustedes mismos.


Es un error pensar que sentarse silenciosamente en contemplación sea esencial para la liberación. La verdad se abre por sí desde adentro y nada tiene que ver con la práctica de la meditación] (...) En el Zen, no hay nada que ganar, no hay nada que entender; ¿que hacen pasando el tiempo con las piernas cruzadas? (...) Algunos hablan de iluminar la oscuridad de la ignorancia, pero en el Zen no existe dualismo, no existen Iluminación e Ignorancia por separado, no hay bodhi [sabiduría] ni klesa [pasiones]. En el Mahayana toda forma posible de dualismo es condenada pues no expresa la verdad última. La naturaleza búdica no puede ser manchada por pasiones ni purificada por la iluminación. Está por encima de todas las categorías.

No se trata en absoluto de practicar la meditación o de buscar la Iluminación; se trata de mirar dentro de uno mismo, de ver dentro de nuestra propia naturaleza (...) Cuando se entiende esto, se comprende que no hay necesidad de intruirse en las cosas externas, tal es la certeza de quienes ven y conocen por sí mismos.




Un vez, un monje dijo a Hui-neng: "Maestro, he escuchado el siguiente gatha [canto] de un tal Wuo-lan:

"Yo, Wuo-lan, conozco un recurso
mediante el cual suprimo todos mis pensamientos
Las cosas del mundo no agitan más mi mente
y así, mi Iluminación madura día a día"

Ante esto, Hui-neng dijo: "Eso no lleva a iluminación alguna, sino a un estado de esclavitud", y a continuación, recitó:

"Yo, Hui-neng, no tengo recurso alguno
y mis pensamientos no son nunca reprimidos
Las cosas del mundo agitan la mente siempre, y
¿de que sirve una Iluminación
que madura con el paso del tiempo?"

momia de Huineng

jueves, 21 de junio de 2012

Enseñanza del maestro Sawaki



Dado que voy a morir

“Un chaparrón en el medio de una pelea a causa del agua para el riego”

Luego de la sequía, se pelean por el agua para irrigar los campos de arroz. En el medio de  la lucha los agarra un chaparrón. Si llueve hay suficiente agua para el riego y desaparece el problema.  No habrá diferencia entre una mujer bella y una fea cuando tengan 80 años.

El yo original es claro y vacío.

Imaginate pensando sobre tu vida después de morir. Verás que no importaba.




En familia

Demasiado a menudo, la casa no es nada más que un lugar donde el marido, la mujer, padres e hijos, se estropean unos a otros y se atan entre sí con lazos fatales.

Nuestra vida flota, no es más que un mundo flotante, no es más que un nombre, una palabra. Nos pasamos la vida con las palabras.

Nacemos desnudos, nuestros padres nos dieron un nombre, nos vistieron, luego tomamos la teta, Es la vida que comienza. La educación se complica. Empezamos a cambiar y a volvernos complicados. Cuando nacemos somos lindos, después ya no es más lindo.

No hay una verdadera educación.

Cada uno quiere ser célebre, fuerte, inteligente: “Yo quiero ser fuerte e inteligente, Yo quiero ser rico, tener dinero, tener el satori…”

Solo palabras, así hasta el ataúd. Pero al final terminamos desnudos y entramos en el ataúd. Las palabras no tienen ningún valor.




¿Qué te hace tan atractivo?

¿De qué nos preocupamos tanto todo el día? Si no tenemos cuidado perderemos todo nuestro tiempo tratando de atrapar engaños humanos.

Los seres humanos son infantiles, solo quieren dinero, no quieren enfermarse, quieren ser bellos, y eso les alcanza.

¿Alguna vez pensaste en otra cosa que no sea comer y follar?

Somos engañados siempre por nuestros cuerpos y mentes, es por eso que no vemos con claridad.

"En un mundo evanescente como el rocío, solo la continuación en zazen es real".     Maestro Deshimaru

 

jueves, 14 de junio de 2012

Vida cotidiana y religión


Enseñanza del maestro Sawaki

Las "Seis Perfecciones" se llaman las seis paramita
Son las virtudes que practica el bodhisattva para alcanzar la otra orilla. A saber: el don, los preceptos, la paciencia, la energía, la concentración y la sabiduría.

En nuestra época, cuando se habla del don, se piensa en una suma de dinero concedida a un monje o a un templo. Aquí, significa practicar sin contar con un provecho personal, ya sea de cosas materiales como el dinero, e incluso el satori o el paraíso. No solo no deseamos el paraíso, sino que no tenemos miedo del infierno. El don metamorfosea la vida cotidiana. Hace aparecer un hombre nuevo que no necesita nada, incluso de la misma vida. 

Es un individuo formidable, libre, suelto, abierto y no convencional.

Nos equivocamos al pensar que los preceptos están fundados sobre las prohibiciones. Está escrito: "En los preceptos la noción de castigo eterno no existe." 
Los preceptos son virtudes fundamentales que llevan al hombre a hacer lo que es justo. No es un problema de prohibición.

La paciencia no es el resultado de un esfuerzo de voluntad, no se fuerza a aguantar o a perseverar. Vivimos como un hombre que olvida su ego, un hombre libre de estribos, de sus puntos de vista personales, no consciente del satori o de la práctica. 

La maestría de si mismo no tiene sentido porque fundamentalmente no hay ego. El Yo no puede querer cualquier cosa porque la noción de Yo no existe. 

La energía, no es llenarse la panza de tofú de Takano, ni comer soja como un caballo, ni soplar como un buey. 
La palabra shojin en japonés está compuesta de dos caracteres sho, que significa excelente, puro, sutil y de jin, adelantar, progresar. Shojin se opone a la pasividad y vulgaridad. 
Es progresar en dirección del bien y renunciar a lo malo. Progresar sin retroceder. Tener un comportamiento justo, sin abrirse al mal. 
Eso no quiere decir que haya que seguir una línea recta, pura y sin mancha. 
Pero cuando decidimos parar, paramos. 
Por ejemplo, shojin es dejar de fumar. También es shojin no beber en exceso. Este shojin no es fácil de practicar.

Tenemos menos tentación de excesos cuando hay que abrir las cuerdas de la propia bolsa. Al contrario, si dan prueba de vigilancia cuando alguien les ofrece beber gratis, ahí practican shojin

He elegido el celibato, y me pregunto a menudo como puedo vivir esta vida. Quería decir a propósito de esto que sino se puede controlar uno mismo, es mejor ir a la cárcel donde solo hay célibes. Un preso a perpetuidad está obligado a vivir en el celibato. Incluso los caballos, excepto los sementales, viven solos. Si estos animales soportan su vida sin sufrir problemas psíquicos, ¿cómo el hombre, este rey de la creación, no es capaz?


La concentración, es vivir conforme a la ley, sin adulterarla, sin mancharla, sin contradecirla en sus actos.

La sabiduría es poner sobre todas las cosas un mirada lúcida.

Las seis perfecciones en realidad son solo una. 

Si las actualizamos en nuestra vida cotidiana, engloban toda nuestra actividad física y psíquica. Por ejemplo, cuando se practica el don, se come lo que es necesario sin desear más y uno se comporta igual cuando está invitado. 

La energía hace que por la mañana, puedan levantarse sin dilaciones. No se apeguen a la cama hasta que vuestra mujer los llame, porque en este caso es un don miserable. 
Todo esto es una cuestión de sensatez, lucidez, sabiduría. Hay que atrapar la esencia de las seis perfecciones sin disociarlas. 

Atrapar la esencia es comprender el zen del Buda y comprender el zen de Buda es convertirse en Buda.
En realidad, lo más difícil de comprender es como uno puede, de golpe, convertirse en Buda. 

Tenemos el ejemplo de un ladrón: "¡Mira alguien ha olvidado su reloj!" y ¡hala! Como quien no quiere la cosa se lo guarda en su bolsillo. De pronto, se ha convertido en ladrón. Así de rápido, podemos convertirnos en un espíritu ávido o en un bruto.



domingo, 3 de junio de 2012

La revolución interior


Enseñanza del Maestro Kosen


"El aprendizaje del zen se parece a la guerrilla : una pequeña parte de nosotros entra en el maquis para luchar contra el poder corrupto, ávido y mentiroso que dirige nuestra vida interior. Esta lucha parece sin esperanza pero aun así la emprendemos y, con conocimiento, y mucha perseverancia, hemos visto triunfar a algunos y liberarse de sí mismos.


El Zen del que hablo no es el aprendizaje de una meditación, es un refugio que el hombre posee desde siempre, un refugio de paz y de felicidad que aparece instantáneamente en cuanto se pone en práctica. Todos los seres humanos, sean quienes sean está capacitados para obtener este tesoro, e incluso si practican un solo día, incluso si no toman la postura más que un breve instante, esto tendrá una incidencia y transformará su existencia irremediablemente.


Descubrimos cosas completamente simples pero extraordinarias, como por ejemplo, el sentimiento de exitir. Todos hemos tenido la ocasión de experimentar este sentimiento, tan íntimo que nos parece eterno, inmortal. No nos parace posible que esta fuerza de vida pueda desaparecer, ni siquiera con la muerte. ¿No será esto la naturaleza de Buda?. Descubrirlo no es más complicado que eso. Con frecuencia creemos que las cosas extraordinarias son inaccesibles. Pienso que, originalmente, el mundo es el paraíso, la tierra prometida, que la vocación del hombre es ser el lado visible de Dios. Incluso lo extraordinario funciona de una manera muy simple.


Eliminar de uno mismo las complicaciones, los parásitos, las contaminaciones es suficiente para que la evidencia aparezca. La evidencia no fue inventada por nadie. No fue el Buda quien inventó la evidencia, ni ningún profeta, ni ningún revolucionario. Solo supieron, a veces, percibirla.


Si bien es cierto que a través de los verdaderos maestros surgen y se expresan evidencias revolucionarias, para un monje zen, es totalmente indecente esconderse detrás de un ideal revolucionario.
La revolución que hará del nuestro un mundo más evolucionado no puede consistir en enfrentar negros contra blancos, buenos contra malos, pobres contra ricos, perseguidos contra perseguidores... No puede ser así, por más que se trate de los primeros síntomas.


La percepción revolucionaria de un monje zen es mucho más profunda. Por ejemplo, con respecto a la revolución zapatista de Marcos, el resultado es evidente. ¿ Cómo alegrarse de tal fenómeno ? Es fácil para un intelectual detrás de su periódico tomar partido y utilizar para su propio cuerpo la energía revolucionaria de esa pobre gente que arriesga su vida combatiendo. Y en este fenómeno, la juventud, lo que está vivo, lo espontáneo, corre el riesgo de ser aplastado y aniquilado.


Desde hace muchos años es así en toda Sudamérica. Es como destruir un bosque para construir una autopista o un aeropuerto. Lo peor es que, aunque la revolución triunfe, rápidamente se vuelve rígida como el hielo. Los cubanos se escapan nadando hacia los Estados Unidos. Hace no muchos años, Mao Tse Tung proclamaba haber ganado la revolución, y hoy el mundo entero espera la revolución de la revolución. Si la revolución de la revolución llega a China, los chinos podrán tomar Coca Cola y tener tarjetas de crédito.
Entonces, ¿ qué actitud tomar ?


¿ No podemos creer en un mundo honesto y libre en donde cada uno se sienta responsable ?


Si queremos llevar a cabo una revolución tenemos que emplear el arma mágica que nadie puede atrapar ni detener. Para conseguir esta arma hay que trabajar sin descanso sobre sí mismo. Pero no sólo para sí mismo. Los problemas que nos planteamos sobre el mundo no deben ser abordados con un estado de espíritu ordinario sino con el cuerpo entero, con nuestra práctica de zazen. 
El poder mágico de zazen está más allá de todo lo que podamos controlar.


Cuestionar las propias concepciones revolucionarias es mucho más difícil que apegarse a ellas. Uno llega al silencio, imposible decir algo. Cuando se cuestionan sinceramente las propias concepcionees ya ni siquiera se es revolucionario, uno mismo se convierte en la revolución.
La revolución viva y silenciosa.


Sentarse firmemente, sin objetivo, quedarse inmóvil. Practicar zazen, kin hin, sampai, las tres posturas fundamentales, y samú, el trabajo cuya meta no es el beneficio personal sino el bien de todos. No pretender que se comprende algo. Dejar que espontáneamente emerja la verdad y la fuerza cósmica de uno mismo, enseñar la libertad profunda y la actitud justa a los demás, no para hacer propaganda, sino para ayudarlos realmente y difundir esta influencia para que el mundo evolucione.


Pero el mundo no evoluciona en una dirección conceptual. La verdadera revolución es la apertura de la conciencia y la responsabilización. Simplemente este silencio, esta evolución llevará al mundo entero dentro del torbellino, el torbellino de las cosas en su lugar, porque la naturaleza fundamental de todas las cosas es revolucionaria.