lunes, 25 de abril de 2011

La vía del Buda está siempre bajo tus pies


Extraído del libro del Maestro Kodo Sawaki: "El zen es la mayor patraña de todos los tiempos"

El Budismo te da fuerzas para vivir

La vida es como una pelea conyugal. Esperamos en vano que alguien llegue y la zanje por nosotros. No obstante, la única autoridad competente capaz de zanjar la disputa se encuentra en nosotros mismos. A esto es a lo que llamo fé.



El Budismo te da esta fuerza interior.


Has de vivir como si el bodisathva Avalokitesvara habitara en tu corazón y te visitara cada día. Has de cultivar esta relación a tal punto que Avalokitesvara se haga presente en todo instante y lugar; así no sólo te liberarás de tu propio sufrimiento, sino que también harás que se desvanezca todo el sufrimiento a tu alrededor.
Todas tus acciones han de surgir de la invocación del nombre del Buda.

Por edificante que pueda resultar escuchar la doctrina del Buda, por formidable que pueda ser el satori que experimentas, si este satori se mantiene ahí arriba, alto como una campana que cuelga del techo, sin que tú tires de la cuerda de la práctica, la insatisfacción continuará prendiendo en tu vida. ¡Tu práctica ha de ser como el tañido de esa campana!

Has de observar tu vida con los claros ojos de Avalokitesvara, para así transformarla y materializar esa claridad en la propia práctica diaria: ¡no te pierdas de vista a ti mismo!

No basta con mirar el mundo desde arriba, desde tu elevado punto de vista. Tan pronto sepas en que dirección va tu camino, has de echar a andar con paso firme hacia adelante. Si conoces tu camino, vayas donde vayas no te extraviarás. Hagas lo que hagas, no tendrás nada que temer.

Zazen ha de desplegar su actividad en tu vida



Has de sentir la actividad de zazen en toda tu vida. También esta vida, en su frescura, es zazen.

Si captas la enseñanza en toda su magnitud, tu práctica será más profunda. Has de tener presente la práctica en cada instante.

El samadhi real es aquello que pone orden en tu vida



Es la mente que ordena tu vida. Hablo a menudo del verdadero yo o de que estamos ligados al universo; en último término se trata de vivir completamente nuestra vida. Para ello primero hemos de tamizarla y cuidarnos de que todo encaje correctamente: haz lo que debas hacer y deja estar lo que debas dejar estar.

Para quien practica zazen, su práctica se manifiesta cuando orina, cuando come y en el sonido que hacen sus sandalias o zapatos al andar. Que recitemos un sutra antes de entrar en la bañera se debe a que zazen mismo se toma un baño.

No debes encerrar tu satori en un recipiente hermético



Si has entrado una vez en contacto con esta cosa con la que no hay nada que hacer, has de fundar en ella toda tu vida. Si tomas té, toma té; si estás comiendo, come. Tanto si duermes como si te levantas o te desplomas, esta luminosa claridad ha de llenar toda tu vida.

Día a día has de marchar de nuevo desde cero a partir de ti mismo, has de vivir tu vida dándolo todo de ti. También un novicio ha de darlo todo de sí para ser realmente, por completo, un novicio.



En zazen se trata de darlo todo para ser uno con zazen; a la hora del té, para ser uno con el té; al comer, para ser uno con la comida. Al trabajar, das todo de ti en el trabajo y cuando duermes, duermes como un lirón.

La vía del Buda está siempre bajo tus pies



Cuando orinas es la manera en que orinas, al estornudar es el estornudar. Es el sonido de tus pasos. La vía del Buda llena todo el universo.

No hagas nada a medias: has de observar tu vida y a ti mismo desde una perspectiva que se sitúa antes del nacimiento de tus padres. ¿Cómo quieres realmente vivir tu vida? El primer paso has de darlo a partir de un punto que se sitúa antes del nacimiento de tus padres.

“Aun cuando escuches y repitas las enseñanzas del pasado, ¿qué sentido tienen si no las pones en práctica?”.

Si has llegado a la punta del mástil, avanzar un poco más... hace daño. Aquí la Vía del Buda deja de ser tan sólo palabras, es tu práctica concreta.

Práctica significa convertir la Vía del Buda en hechos

Deja de soñar: no hay ningún Buda tras de ti, ninguna persona corriente ante ti, ningún satori. Simplemente, déjate llevar por la enseñanza del Buda. Esto es lo que quiere decir “no-pensamiento” (hishiryo). Simplemente, ve hacia delante.

No debes hacer de la Vía del Buda un medio para alcanzar algún fin en tu vida. Lo que has de hacer es que toda tu vida sea guiada por la Vía del Buda.




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